si me esperas
VOLVERÉ
si me llamas
ESTARÉ
si me buscas
SEGUIRÉ
si me callas
GRITARÉ
VOLVERÉ
si me llamas
ESTARÉ
si me buscas
SEGUIRÉ
si me callas
GRITARÉ
Cuando sonreís por inersia; cuando tres litros de agua no sacian tu sed; cuando el dolor de cabeza se hace habitual y se crispa la piel del miedo a no sabés qué; cuando entendés a la perfección las razones de anoréxicos, bulímicos, drogadictos, suicidas y alcoholicos; cuando el hambre desaparece y desilucionaste a una de las personas más preciadas de tu vida; cuando ponés los ojos en blanco todo el tiempo y, en el momento que no te ven, dejas de forzar esa risa exagerada; cuando la alegría de la sonrisa no llega a los ojos; cuando el alcohol sólo consigue que estés alegre y no que seas alegre; cuando las pocas ganas de dibujar las letras superan a las muchas ganas de escribir y se te cansa la vista al leer; cuando no te importa pasar frío o calor; cuando salís sólo para distraerte y no lo conseguís; cuando estar sola en tu casa ya no es un alivio; cuando la voz de los demás se convierte en un zumbido molesto; cuando ves errores en lo que era perfecto; cuando las canciones que te encantaban se tornan denzas y demasiado largas... En el momento que sos conciente que te pasa todo esto, es cuando todo se torna peor.




