Yo me pregunté hasta cuándo te querré como hasta hoy. Me gusta lo que no tengo y quiero lo que no doy. No me comprendo a mí mismo: no sé entregarte la vida, tampoco vivir sin vos. Podré caerme a pedazos pero acá siempre estás vos.
Y todo lo que me queda es cantarte con el alma si te regalé la voz. Seguro de nada sirve, mi amor.

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