Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.
Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas, o siendo esclavos oficinistas.La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine, o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.
No me voy por una semana o por dos, me voy de tu vida para siempre porque sé que est
oy de más. No me necesitás tanto como yo a vos y muchas veces me dijiste que en las relaciones hay que dar y recibir por igual; no se está cumpliendo esa regla. Siento que siempre sentí más que vos.
Entonces digamos en nuestra relación no existe un equilibrio. O no nos vemos nunca, o estamos peleados… siempre hay un tema para discutir entre nosotros. No tuvimos ni una sola semana de paz.
oy de más. No me necesitás tanto como yo a vos y muchas veces me dijiste que en las relaciones hay que dar y recibir por igual; no se está cumpliendo esa regla. Siento que siempre sentí más que vos.Entonces digamos en nuestra relación no existe un equilibrio. O no nos vemos nunca, o estamos peleados… siempre hay un tema para discutir entre nosotros. No tuvimos ni una sola semana de paz.
un día decís me las tomo, y no mostraste nada; ahora alquilás el amor, te excitaban otras cosas; ibas a cambiar el mundo, y no cambiaste nada; hay que remar igual en subida que en la bajada, lo mismo es errarle a la salida que a la llegada; cuando todo estaba oscuro, ¡ay como brillaba tu alma! hoy se apagaron tus luces, ya no te brilla nada; me convencías de todo, me transmitías confianza, de todo eso que era tuyo, ya no te queda nada; ya no sobran como antes las ganas de abrazarte, ya no sobran como antes las ganas de mirarte; ni de abrazarte, ni de mirarte; y no mostraste nada; y no cambiaste nada; ya no te brilla nada; ya no te queda nada...

Somos el producto de nuestros pensamientos. Lo que viene de adentro nos construye. Si solamente creamos amarguras, rencores y negaciones, entonces nuestra vida será una casa siempre en ruinas. Si por el contrario somos creadores de amor, alegrías y certezas, nuestra vida será una construcción hermosa y sólida.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)












